La posibilidad de que el presidente de Consejo de Ministros plantee una cuestión de confianza fue mencionada por Guido Bellido, aunque la ministra Dina Boluarte aclaró que esta alternativa no fue mencionada en la sesión del miércoles. Desde el Congreso, algunas bancadas se mostraron a favor de la censura o renuncia de Iber Maraví.

Fuente: El Comercio

El pleno del Congreso recibió este jueves al ministro de Trabajo, Iber Maraví, para que responda sobre su presunto involucramiento en atentados terroristas de Sendero Luminoso que ocurrieron entre los años 1980 y 1981. Además, ha sido cuestionado por su relación con el Conare-Sutep, el ala radical del magisterio vinculado al Movadef.

Horas antes de esta sesión, el presidente del Consejo de Ministros, Guido Bellidoanunció que “de ser posible” plantearían una cuestión de confianza en favor de Maraví. Previamente, congresistas de algunas bancadas del Parlamento habían adelantado que si las respuestas del ministro no despejaban las dudas, entonces no descartaban que pueda ser posteriormente censurado.

Según la presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, el presidente Pedro Castillo les aseguró anoche que plantear una cuestión de confianza “no está en la agenda” del Gobierno. Esta mañana, desde Puno, la ministra Dina Boluarte aseguró durante su visita a Puno que “en sesión del Consejo de Ministros [del miércoles] no se tocó el tema de la (cuestión de) confianza”.

¿Cuál es la salida a esta nueva confrontación desde el enfoque constitucional? El abogado Bruno Fernández de Córdova comentó que está en manos del Gobierno asumir una posición más certera para una posible salida. La renuncia del ministro Maraví, que ya había sido presentada semanas antes, es nuevamente una posibilidad que debe considerar el presidente Pedro Castillo para no dar paso a una eventual censura y posterior cuestión de confianza.

En tanto, el exministro José Elice comentó también que ha ocurrido anteriormente que terminada la interpelación, el ministro cuestionado presenta su renuncia sin dar paso a una censura. Consideró que sería exagerado plantear una cuestión de confianza por todo el gobierno.

¿Cuál es la salida a esta crisis?

El abogado Bruno Fernández de Córdova comentó que la salida está “en la cancha del Gobierno”, en presentar o no la cuestión de confianza que había anunciado Bellido como posibilidad.

“Eso dependerá de qué mensaje quiere mandar el Gobierno. Viendo el plano político hemos tenido dos mensajes contradictorios”, dijo.

En ese sentido, si según lo dicho por la presidenta del Congreso no está en agenda del Ejecutivo la cuestión de confianza, entonces esto tendría que ser demostrado desde la Presidencia. “Debería ser el principal interesado en que no se presente la cuestión de confianza. Que su palabra se cumpla. Preocupa también lo que pasará luego de esto”, añadió.

El exministro Elice afirmó que si el pliego interpelatorio satisface a la mayoría de la representación nacional, el tema quedaría zanjado. Si no, es probable que se plantee una moción de censura, “que tiene su trámite y tiempos, no es inmediato. Si alcanza los votos necesarios para ello, el ministro censurado debe renunciar inmediatamente y el presidente de la República aceptarla. Ese es el trámite. Debemos esperar que las cosas de aclaren”.

“[¿En qué consiste la salida más idónea?] Depende del debate y de cómo el ministro interpelado participe en él. La mejor salida siempre es que haya una concordancia deseable entre el Gobierno y el Congreso. Eso es lo que la población en general valoraría mucho”, añadió.

¿El presidente Castillo debería apartar a Iber Maraví?

“El presidente, por recomendación del presidente del Consejo de Ministros, tiene la prerrogativa de nombrar a ministros y aceptarles la renuncia. Hace varias semanas se supo que el PCM había pedido la renuncia de Maraví, pero quedó en nada. Es posible en todo momento que el ministro presente la renuncia -que ya lo había hecho- y el presidente la acepte. Por otro lado, está la posibilidad casi remota que el Congreso no llegue a censurarlo. Esto parece que no va a ser el camino y ahí la pregunta es que si el PCM va a acrecentar las fricciones presentando la cuestión de confianza”, consideró Fernández de Córdova.

En tanto, Elice agregó que antes ocurrió que “sin esperar la censura, los ministros renuncian. Es una opción y se procede a nombrar a otro ministro. Sino, si es que las condiciones son esas, se tramitará la censura”.

¿En qué posición quedaría el Congreso?

El constitucionalista Fernández de Córdova indicó, de no haber censura, esto no se cierra la posibilidad a cualquier cuestionamiento posterior.

“Son instrumentos de uso político. El Congreso podría volver a presentar una interpelación al ministro Maraví, no necesariamente por los mismos hechos. No se cierra cualquier posibilidad de control parlamentario. Lo que sucedería es que el Congreso obtuvo las respuestas que buscaba a partir de la interpelación y que no dan para una censura” dijo.

El exministro Elice respondió en el mismo sentido. “Si el Congreso no lo censura es porque la mayoría de congresistas estima que no es necesario censurarlo, tienen un nivel de satisfacción y la cosa termina ahí”, comentó.

Una censura y cuestión de confianza, ¿conducirían a un gabinete de choque?

Bruno Fernández de Córdova consideró que, en caso se plantee una cuestión de confianza y sea negada, esta situación conduciría a mayor inestabilidad por los plazos.

“Lo primero que pasa es que el presidente tiene que aceptar la renuncia y nombrar un nuevo gabinete con un nuevo PCM y, en la práctica, se ha desarrollado que los ministros censurados tampoco podría repetir el plato. Recordemos que, además, que en el plazo de 30 días de nombrado el nuevo Consejo de Ministros puede acudir nuevamente a solicitar la confianza al Congreso”, detalló.

Agregó que eso dependerá del manejo político del gobierno si nombra a un gabinete más dialogante o si sigue nombrando a personas vinculadas a Perú Libre o solo se centra a nombramientos del partido y eso podría dar lugar a más confrontación. Desde el plano político, el vilo en que estaría el país, en el supuesto de que se niegue una confianza, hasta la siguiente confianza sería negativo para la estabilidad, gobernabilidad y el plano económico”.

José Elice consideró que “es exagerado plantear una cuestión de confianza por todo el Gobierno”. “Creo que se está extremando el caso de un ministro en particular e involucrando a todo el gobierno. Lo que se requiere es tranquilidad”, dijo.

Finalmente, comentó que no necesariamente esto tenga que conllevar a conformar un gabinete de ancha base, “pero tampoco de confrontación porque ahí sí se estaría abonando a exacerbar el clima de desconfianza, inestabilidad en el futuro inmediato y a largo plazo”.