Para el periodista Eduardo Guzmán, el conglomerado de medios de comunicación del Estado “no puede ser tratado como un ministerio”.

Fuente: El Comercio – Suscripción

Eduardo Guzmán presentó su renuncia al IRTP a fines de julio. El Mincul la aceptó en setiembre (foto: Andina).

Tras las declaraciones del titular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Juan Silva, quien dijo que había que hacer cambios en TV Perú, pues este “golpea” al gobierno, el expresidente del Instituto de Radio y Televisión del Perú (IRTP) –conglomerado al que pertenece el mencionado canal de televisión– explicó la importancia de que los medios públicos mantengan la independencia.

—¿Qué le parecieron las declaraciones del ministro Silva sobre TV Perú?

Para comenzar, es extraño que un ministro de Transportes y Comunicaciones se refiera así del canal del Estado cuando este está bajo la esfera del Ministerio de Cultura. Por otro lado, está claro que los medios del IRTP son medios públicos, no son propiedad del gobierno ni del partido que se hace del gobierno. Es un bien público, pertenece a todos los peruanos. Esto es así desde el momento en que se recupera la democracia y Eduardo Bruce empieza a ser cabeza de los medios públicos del Estado. Desde entonces hasta la fecha, ha habido una sucesión de directores, directorios y presidentes ejecutivos en el IRTP en la que yo podría decir que el 90% de quienes hemos cumplido esta misión lo hemos hecho con vocación de servicio, sabiendo que se trata de medios públicos y no medios políticos del partido de gobierno. Eso en el plano informativo. En el plano cultural, ha habido una preocupación incesante, sobre todo en los últimos 10 años, de integrar a los peruanos independientemente de sus orígenes y sus etnias, y de crear una consciencia de país multilingüe y multicultural. Entonces, yo creo que ha habido un desconocimiento, un exabrupto por parte del ministro.

—¿Por qué pese a ser un canal del Estado, TV Perú debe mantener independencia del gobierno?

Porque es la base de la democracia, porque es la defensa de la institucionalidad, porque todos los peruanos aportan a ese canal como aportan a cualquier entidad pública con sus impuestos. No tenemos que estar cambiando de bandera cada vez que se cambia de gobierno.

—Posteriormente, Silva dijo que había sido sacado de contexto y que no habrá cambios.

Son argumentos que se utilizan siempre para desprestigiar a quien ha tomado esas frases. Se dice muchas veces: “Me han editado”. Otras veces, como en este caso, se dice: “Me han sacado de contexto”. Creo que fue evidente lo que se dijo. Si el ministro se estaba refiriendo a cómo llegar a mayor población con un programa como “Aprendo en casa”, ¿qué tenía que ver la frase lamentable de que TV Perú está golpeando al gobierno? Me parece que hubiera sido correcto que el ministro se disculpe sin argumentar que había sido sacado de contexto, que diga que se equivocó y que lamentaba esa frase infeliz porque no representa, esperemos, la posición del gobierno.

—¿Existen casos exitosos de medios públicos independientes en el mundo?

Por supuesto. En Europa, que nos lleva años luz de historia en democracia, los ejemplos más claros son la BBC y la televisión alemana. En España siempre ha habido un debate muy fuerte sobre la independencia que debería tener Televisión Española, y la verdad es que en muchas oportunidades esta ha cumplido un papel ejemplar. Otras veces ha sido criticada, pero, ¿quién no ha sido criticado? Televisión Nacional de Chile, por ejemplo, tiene en su directorio representantes del sindicato, cosa que podríamos tener nosotros también.

—No es la primera vez que hay un intento de interferencia TV Perú. Ocurrió durante el gobierno de Manuel Merino, en noviembre del 2020.

Sí, el hecho es conocido y público. Se estaban viviendo momentos sumamente difíciles y la protesta popular era muy fuerte. Nosotros, como todos los medios de comunicación, estábamos reflejando los hechos que se estaban viviendo. Renzo Mazzei (entonces gerente de prensa del IRTP) recibió una llamada de parte de Palacio de Gobierno para evitar que se sigan transmitiendo marchas contra el gobierno del señor Merino. Eso me lo comunicó Renzo inmediatamente, lo asumimos como directorio y decidimos renunciar.

—¿Es usual recibir presiones del gobierno en IRTP?

He conocido las administraciones de Pedro Pablo Kuczynski, de Martín Vizcarra y de Francisco Sagasti. A los tres tengo que agradecerles la libertad y autonomía que me tocó vivir en el IRTP. Nunca tuve una llamada ni una insinuación ni de los presidentes mencionados ni de sus ministros. Ni siquiera de los parlamentarios. No lo hubiéramos soportado y lo hubiéramos denunciado. Hemos tenido libertad y han sido los años más felices de mi ya dilatada carrera periodística. Porque, además de poder trabajar con autonomía e independencia para tratar de llegar a todos los peruanos sin excepciones, hemos tenido el apoyo para hacerlo.

—El ministro Silva dijo también que hay regiones a las que no llega TV Perú. ¿Es así?

Es absolutamente verdad, pero eso no corresponde a la responsabilidad de TV Perú ni del IRTP. Sucede que ningún gobierno ve al IRTP como una herramienta de desarrollo del país, y lo es. Si no llega es porque hay zonas donde ni siquiera hay electricidad. Si quieres llegar con televisión, tiene que haber electricidad. Deberían pensar en implementar una estrategia de desarrollo que permita expandir, y para eso se necesitan recursos económicos, que el Ministerio de Economía y Finanzas permanentemente viene recortando. El próximo año, el IRTP tiene presupuestados S/6 millones menos que en el 2021. Y con eso ponen en peligro la operatividad del IRTP.

—¿Durante su gestión se intentó dialogar con el gobierno para fortalecer el IRTP?

Sí. En abril del 2020, yo me presenté ante el entonces presidente Martín Vizcarra y su Consejo de Ministros, presidido por el primer ministro Vicente Zeballos, e hice una exposición en la hice hincapié en la importancia de iniciar la descentralización del IRTP. Existe un proyecto de inversión pública que hemos dejado en mi gestión para que con S/ 5 millones se inicien seis centros de producción regionales que permitan, inicialmente, dar una hora de transmisión propia a seis regiones del país, expandiéndose en los próximos años para poder consolidar una verdadera descentralización. Ese es un proyecto de inversión pública que está allí, para que lo vean el ministro de Cultura y el ministro de Economía. Existe, además, el Plan Nacional de Cultura al 2030, y va de la mano con el proyecto del IRTP. Es decir, al 2030 deberían existir 21 centros de producción regionales autónomos. Pero si el IRTP se sigue viendo si fuera el huachimán de la pantalla oficialista y no el canal oficial, que es distinto, tendremos una televisión bastante atrasada y estaremos limitando el derecho de información de millones de peruanos.

Por otro lado, la administración de Hugo Coya dejó un proyecto de ley muy importante e interesante sobre la autonomía del IRTP. Nosotros recogimos ese proyecto y lo complementamos. Esa propuesta está a disposición del Poder Ejecutivo y del Legislativo. Estoy absolutamente de acuerdo con Hugo en que es momento de discutir esto, y coincidimos en algo fundamental: el directorio completo, incluido su presidente, debe ser elegido en concurso público.

—Luego de su renuncia ha quedado pendiente la designación de su sucesor en la dirección del IRTP. ¿Qué perfil debería tener?

Primero, creo que debe ser una persona que tenga experiencia en el sector de comunicaciones. El IRTP no puede ser tratado como un ministerio, no puede ser tratado como cualquier entidad pública, porque es un medio de comunicación. Segundo, tiene que ser una persona que tenga absoluta y probada vocación de servicio.

—¿Le preocupa la actitud del gobierno con la prensa? En el Congreso, la bancada oficialista presentó un proyecto de ley que busca controlar los medios de comunicación.

Es muy peligroso que el gobierno mire como adversarios a los hombres de prensa. El enemigo no está en la prensa. Y lo peor que puede pasar en un gobierno es que se asuma a la prensa como un elemento que hay que aniquilar, porque lo que se está aniquilando es la democracia. Es momento de que todos los peruanos nos unamos. Los periodistas, pensemos o no igual, estemos absolutamente unidos en algo que es fundamental: la defensa de la libertad de prensa y de información, sea pública o privada. Todos los periodistas y la sociedad en su conjunto tenemos que estar con los ojos abiertos para evitar la interrupción de esa libertad.