Además de la remuneración, son varios los costos en la sede legislativa. Desde seguro, resguardo y viajes hasta servicios de imprenta. Algunos beneficios se han incrementado respecto al periodo del 2016.

Fuente: El Comercio – Suscripción

Hasta la fecha, los legisladores del periodo 2020-2021 solo han podido contratar a tres de los siete trabajadores con los que cuenta su despacho. (Iustración: Giovanni Tazza / El Comercio)

Cada período parlamentario, se levanta una polémica por la decisión de diversos congresistas electos por Lima y Callao de recibir los 15 mil soles por concepto de gastos de instalación y por los distintos ingresos de un parlamentario. El miércoles, por ejemplo, se conoció las declaraciones de la legisladora de Perú Libre, María Agüero, quien afirmó que “la vida en Lima es bien cara” al ser consultada si es que había una intención desde el Parlamento para reducir sus sueldos. Luego, el congresista Ernesto Bustamante (Fuerza Popular) justificó los gastos de instalación, señalando que “requería instalar una oficina virtual en casa”.

En junio del 2020, El Comercio publicó el siguiente informe que ayuda a entender todos los gastos alrededor de un congresista, que incluye sueldos, asesores, bonos, seguro y otros beneficios.

El Congreso 2020-2021 gozará de algunos incrementos en sus gastos, producto de modificaciones aprobadas en el periodo anterior que fue disuelto, y algunos acuerdos de la Mesa Directiva que presidía Manuel Merino (Acción Popular, Tumbes). Por el momento no está ejecutando sus beneficios al 100% debido a la situación de emergencia producida por el COVID-19, pero conforme se logre normalizar la situación, estas serán todas las partidas que recibirán para sus despachos parlamentarios.

La primera polémica de esta gestión respecto a gastos ha surgido debido al acuerdo de la actual Mesa Directiva para incrementarse un asesor adicional, tanto para el presidente Merino como para sus tres vicepresidentes. Esto incrementa el número del personal de la Mesa Directiva, de 42 a 46 asesores. Son 13 personas para el módulo de presidencia, y 11 para cada una de las tres vicepresidencias.

Desde el 2017, el módulo ya se había aprobado un módulo con 40 asesores en total.

Fuentes de dicha instancia legislativa indicaron que aún no se han ocupado todas las plazas, y que la decisión se adoptó en base a las labores que desplegarán en los próximos meses.

Bonos y demás

Los parlamentarios siempre arrancan el periodo anunciando que no cobrarán su bono de instalación como un acto de desprendimiento. Sin embargo, dicho bono es solo un pequeña fracción de todo el dinero que desembolsa el Congreso de la República para sus 130 miembros.

El parlamentario percibe una remuneración de S/ 15.600 (14 al año) además de una asignación por función congresal (12 al año). Este último rubro está destinado para sus funciones de representación, pero no rinden cuentas sobre su gasto debido a que el monto está afecto al impuesto a la renta.

Beneficios aumentados

Para sus labores de representación, para la cual tienen una semana específica al mes, reciben además otro bono de S/ 2.800 mensuales. Hasta el 2017, este bono era de S/ 2.000 pero la Mesa Directiva de entonces, presidida por Luis Galarreta (Fuerza Popular), lo aumentó en S/ 800.Para inicios del 2019, este bono fue cuestionado luego de que se descubriera que varios legisladores lo cobraban pese a no viajar a sus regiones.

El aumento de ese bono no es el único cambio. La segunda modificación está referida al personal del despacho donde los congresistas podrán contratar un técnico más, alcanzando siete trabajadores. Este aumento de personal, también aprobado en el Congreso disuelto, implica a su vez un incremento de salarios: un despacho legislativo, solo en sueldos de su personal, suma S/ 35.676 al mes.

Hasta la fecha, los legisladores del periodo 2020-2021 solo han podido contratar a tres de los siete trabajadores con los que cuenta su despacho. Esto debido a la situación de emergencia, pues los despachos físicos aún no han sido habilitados y los congresistas no tienen dónde ubicar a su personal.

A esto hay que añadir los asesores destinados para los cargos de la Mesa Directiva y para la bancada. En el caso de los grupos parlamentarios, el cálculo del número de asesores se realiza de acuerdo a la proporción de su número de integrantes. Tal como informó este Diario, algunas bancadas como Fuerza Popular y Alianza para el Progreso han optado por contratar a miembros del Parlamento disuelto como asesores de bancada y de ciertos despachos parlamentarios.

Los asesores legislativos tienen sus beneficios adicionales como un bono anual vacacional, una asignación diaria por alimentos, y -en el caso del personal de confianza- una asignación cada siete meses.

El portavoz de la bancada Podemos Perú, Daniel Urresti (Lima), ya presentó un proyecto de “Reorganización administrativa del servicio parlamentario” que busca reducir la cantidad de personal que labora en la institución. “El reinado fujiaprista dejó más de 2.000 trabajadores en el Congreso. Hay tantos que entre ellos se chocan en los pasillos sin saber qué hacer. ¡Esto debe cambiar!”, afirmó Urresti.

Las comisiones son otro. espacio para poder contratar asesores. Son 24 comisiones ordinarias además de las especiales e investigadoras. Hasta la fecha, existen pedidos para constituir siete nuevos grupos de trabajo.

Logística completa

Por otro lado, los congresistas cuentan con una serie de beneficios logísticos para sus despachos, bancadas y comisiones. Estamos hablando de montos que van desde útiles hasta la reproducción de documentos. Pese a contar con computadoras y tablets donde reciben toda la documentación de manera electrónica, los congresistas, las bancadas y las comisiones tienen un gran número de fotocopias habilitadas.

Asimismo, el Parlamento cuenta con un servicio de imprenta. A través de este beneficio, los parlamentarios -así como las comisiones y las bancadas- obtienen tarjetas personales, esquelas y tarjetones.

En esa línea, los legisladores están permitidos de solicitar anillados, encuadernaciones e impresiones de volantes, diplomas, revistas y folletos, además de sellos institucionales.

Seguro, resguardo y viajes

Los congresistas tienen uno de los seguros más completos. Su póliza comprende a sus cónyuges, hijos menores de 15 años y a sus padres. Esto incluye chequeos ejecutivos cubiertos al 100%.

La cobertura es distinta para los trabajadores parlamentarios. Los servidores parlamentarios revelaron que en el caso de los tres trabajadores parlamentarios contagiados de coronavirus, el seguro no los cubría por tratarse de una pandemia. Ante ello, la Mesa Directiva acordó cubrir los gastos por propia cuenta de la institución.

En lo que respecta al resguardo personal, cada legislador cuenta con dos efectivos policiales para su custodia, pero varios anunciaron que renunciarían a este beneficio.

Por último, cuentan con cuatro pasajes nacionales (ida y vuelta) al mes para visitar a sus regiones durante la denominada semana de representación. Para los vuelos internacionales, estos dependen de la aprobación de la Mesa Directiva, y tienen viáticos asignados según la zona a visitar.