Persecuciones, conflictos, violencia, pánico, violaciones de los derechos humanos y muertes. Estos son algunos de los constantes eventos que se vienen  registrando en Afganistán, luego de la retirada de las tropas estadounidenses de su territorio y la toma de Kabul por parte de los talibanes. Los fundamentalistas religiosos vuelven a imponer su reinado de terror, como ya lo hicieran hace más de veinte años. Conocer la cruda realidad que se vive en el país afgano se hace indispensable para alcanzar a comprender la magnitud de los daños causados, muchos de ellos irreparables, en aquella castigada comunidad. Es por ello que presentamos, a continuación, una entrevista con la ciudadana afgana Friba, representante de RAWA (Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán), quien nos describe la terrible situación a la que se enfrenta toda una población, sin alguna pronta solución en el futuro.

Por: Gabriela Velarde  / Traducción y edición: Sergio Velarde

Justicia al estilo talibán: El padre de una víctima de asesinato pasquitaní dispara al presunto asesino afgano, Mohammadullah, con la aprobación de las autoridades talibanes en Khost, provincia de Paktia, Afganistán. (Verano, 1996).

“Los talibanes se apoderaron de la mayoría de las provincias afganas en pocos días, y todo el mundo se sorprendió,” manifiesta Friba, quien asegura, por el contrario, no haber sido sorprendida. “RAWA ha enfatizado repetidamente que los yihadistas, los talibanes y el ISIS son asquerosas creaciones del gobierno de Estados Unidos y específicamente de la CIA, con la ayuda del ISI de Pakistán. Entonces, las grandes potencias están usando secuaces siempre que lo necesitan y los sustituyen por uno u otro. Por lo tanto, la victoria fue un regalo para los talibanes, y ahora han comenzado su alboroto por tomar la independencia de Afganistán.”

Para la afgana, el resultado de veinte años de esta supuesta guerra y ahora, de esta supuesta independencia, fue solo más inseguridad, más pobreza, más derramamiento de sangre, más ignorancia, más mentalidad misógina y más destrucción, porque el condado ha sido regalado a los talibanes medievales. “Exactamente el día en que los talibanes tomaron la ciudad de Kabul, los afganos, especialmente los jóvenes, corrieron al aeropuerto para ser evacuados del país, y las horribles imágenes de personas cayendo de las alas de los aviones conmocionaron al mundo; innumerables familias están dejando atrás todo su hogar y posesiones y escapan con solo una mochila”, asegura.

“A pesar de que los talibanes anunciaron una amnistía común para todos, sus asesinatos programados ya han comenzado,” afirma Friba. “Han matado a muchos de sus oponentes militares, han arrestado y amenazado a muchos más o se han arrestado periodistas.” Además, las presentadoras mujeres, la música, el entretenimiento, entre otros, han sido prohibidos en los canales de televisión afganos, y muchas de ellas son amenazadas y humilladas por la milicia talibán. “Las empleadas gubernamentales no pueden ingresar a su oficina y se les dice que se queden en casa hasta que el gobierno anuncie su regreso; las universidades y las escuelas secundarias están cerradas; en las dos primeras semanas, todos los bancos (gubernamentales y privados) están cerrados, aunque los bancos están abiertos ahora, pero cada titular de cuenta puede retirar un máximo de AF. 20.000 o 200 USD por semana.” También puede percibirse  un aumento promedio del 20% en el precio de los alimentos y otros artículos esenciales. “La gente vive con miedo y la mayoría prefiere quedarse en casa, especialmente las mujeres jóvenes. ¡Todas las pequeñas empresas, como salones de belleza, zonas de juego, campos deportivos, restaurantes, salones de bodas, empresas de construcción, ONG, agencias de ayuda, contratistas gubernamentales y muchos más han desaparecido!,” expresa preocupada. “A pesar que puede parecer que la situación está en calma, lo cierto es que la gente está aterrorizada por las presiones económicas que se avecinan, para una nación que ya está rota.”

Los “acuerdos” para alcanzar la paz

“Oficialmente, los acuerdos de paz con los talibanes han comenzado desde los últimos dos años; sin embargo, los países de Estados Unidos y la OTAN siempre han jugado al gato y al ratón con los talibanes,” sentencia Friba, quien agrega que aunque en 2001 iban a derrocar al régimen talibán en unos pocos días, de acuerdo a las afirmaciones de Bush y Blair de derrotarlos, estos nunca quisieron terminar el proyecto de los talibanes, porque habían planeado reutilizarlos hoy. “Steve Cole, en su último libro S Directorate revela la charla encubierta de diplomáticos estadounidenses, funcionarios de la CIA y altos mandos militares estadounidenses con altos rangos talibanes, incluidos los enviados especiales del mulá Omar, sobre la entrega de Osama Bin Laden al gobierno estadounidense, después del atentado del 11 de setiembre antes de atacar Afganistán. Aunque, los talibanes habían acordado una cierta extensión para entregar a Bin Laden, pero Estados Unidos, como un guerrero imperialista, necesitaba un supuesto enemigo y una excusa para ingresar a Afganistán y usar a nuestro país como su trampolín contra sus rivales: China, Rusia e Irán.”

Para la afgana, el imperio estadounidense está a punto de llegar a su fin y el COVID-19 intensificó aún más este proceso. “Sí, la ocupación estadounidense ha sido derrotada en Afganistán, por supuesto, pero no por la supuesta resistencia de los talibanes, sino por los problemas internos que sufre Estados Unidos,” asegura. “El imperialismo estadounidense se derrumba bajo la presión de la protesta de sus propias masas. Todos fuimos testigos de movimientos gigantescos en Estados Unidos como Occupy Wall Street o Black Life Matters. El ataque de los partidarios de Trump en Capital Hill es una gran mancha de vergüenza para el imperialismo estadounidense, que dice ser el país más democrático del mundo.” Es por ello que para Friba, el gobierno de Estados Unidos tuvo que disminuir sus invasiones externas para hacer frente a sus problemas internos y la ocupación de Afganistán fue uno de ellos. “Por lo tanto, el gobierno de Estados Unidos inició estas llamadas “conversaciones de paz” con los talibanes para acabar con la ocupación.”

“Estas conversaciones de paz no tenían legitimidad para el pueblo atormentado de Afganistán, porque las conversaciones se dieron entre guerreros y criminales,” afirma Friba. “Fue como una discusión entre padre e hijo: Estados Unidos siempre fue como el padrino de las redes terroristas. Está muy claro que los guerreros no pueden ser portadores de paz, porque su vida depende de la guerra. Organizan las llamadas “conversaciones de paz” no para traer la paz, sino para prolongar su sucia vida.” Mientras los líderes políticos talibanes estaban ocupados en las conversaciones de paz con los gobiernos estadounidense y afgano, los insurgentes talibanes continuaban matando gente inocente. “Fue irónico ver que estaban hablando de paz en el hotel de cinco estrellas de Doha, pero la guerra y el derramamiento de sangre continuaron en Afganistán.” La afgana asegura que las conversaciones de paz fueron acuerdos para liberar a más de 5,000 terroristas de los prisioneros, eliminar el nombre de los líderes talibanes como terroristas de la lista de la ONU, firmar acuerdos de seguridad y otorgar cada vez más legitimidad y capacidad a los talibanes. “RAWA dice desde 2001 que la guerra contra el terrorismo fortalecerá el terrorismo en nuestro suelo y hoy vimos que los criminales talibanes están apareciendo más fuertes que nunca. Esta guerra comenzó con el interés de Estados Unidos y terminó para su beneficio, sin tener nada que ver con nuestra pobre nación.”

Explosión de bomba en Jalalabad, 9 muertos, 92 heridos. Foto Rawa, 8 de abril de 2002.

El caos de la guerra

“Actualmente, los talibanes controlan 33 provincias, excepto la provincia de On-Panshjir,” cuenta Friba. “Algunos de los anteriores “warlords” (caudillos de guerra) de la Alianza del Norte han buscado refugio en esta provincia; se están realizando conversaciones entre los talibanes y estos “warlords”, y además se han informado de pocos incidentes.” La Alianza del Norte está pidiendo compartir el poder y los talibanes no están dispuestos a hacerlo. “Si no llegan a un acuerdo, entonces hay muchas posibilidades de que comience la guerra civil, pero de todos modos, en el caos actual, Irán, Pakistán, China, Turquía y Rusia están profundamente involucrados. Incluso ellos no tienen intervención militar, pero al respaldar y financiar esta o aquella facción entre sí, están empujando a nuestra tierra hacia la guerra civil y la partición (balcanización).

El presidente Biden declaró que los hechos que vienen sucediendo se deben a que las fuerzas afganas no desean luchar más. “En primer lugar, el ejército y la policía afganos provenían de familias muy pobres, que no tenían otra opción para ganarse la vida que unirse al ejército y ser utilizados como carne de cañón,” afirma la afgana. “A diferencia de la mayoría de los países, la fuerza militar no representaba una fuerza fascista y de derecha, sino que pertenecía a las clases más pobres de la sociedad. En estos años, miles de militares y policías afganos se sacrificaron por el país pensando que este sacrificio podría traer estabilidad al país; por otro lado, su liderazgo siempre los traicionó, porque tenemos muchos ejemplos en los que los soldados perdieron sus extremidades en la guerra y se retiraron, pero el gobierno no les pagó ninguna pensión o subsidio.” También existen muchos ejemplos de malversación y corrupción de millones de dólares a nivel ministerial. “En el reciente avance de los talibanes, hay muchas historias de valentía de las fuerzas militares y policiales afganas, donde los talibanes no pudieron avanzar ni una pulgada durante muchos días, pero luego sus líderes hicieron tratos con los talibanes o simplemente escaparon dejándolos atrás.” Friba asegura que no se puede culpar a los soldados, sino a los políticos traidores. “Incluidos Ashraf Ghanni y los hombres de su círculo cercano, y al personal militar de alto rango; los militares habían perdido la moral y sabían que los matarían. Más que la derrota o la debilidad de los militares, creemos que la ventaja de Rusia y China fue trabajar duro para derrotar a su oponente (Estados Unidos).”

Deplorable estado de las escuelas en las aldeas del norte de Badakhshan (Noviembre de 2011)

La realidad afgana

“Las décadas de 1960 y 1970 se consideran la era dorada en Afganistán; definitivamente, nada fue perfecto durante ese período, pero no se puede comparar con el caos de las últimas cuatro décadas,” comenta Friba. “Aunque teníamos un rey mujeriego, que siempre estaba ocupado acampando en las partes más bellas del país, por lo menos no había guerra ni derramamiento de sangre, teníamos un gobierno y una sociedad laicos.” En aquel entonces, las mujeres tenían sus libertades, mientras que el gobierno estaba trabajando en la infraestructura del país y la mayoría de la población disponía de educación y atención médica gratuita, por igual y de calidad. “A pesar de las restricciones del gobierno, los partidos políticos progresistas seguían activos en todo el país. Una de las principales razones de la era dorada de Afganistán fue el compromiso de los gobiernos imperialistas y de las superpotencias en sus propios problemas después de la Segunda Guerra Mundial, y no pudieron inmiscuirse en nuestro país.”

Afganistán solía ser la zona de amortiguación de la Rusia zarista y el Imperio Británico, y luego de la Unión Soviética y los países de Estados Unidos y la OTAN. “Sin embargo, en 1978, la URSS ocupó Afganistán y nuestro país se convirtió en el campo de batalla de la Guerra Fría,” asevera la ciudadana afgana. “La CIA, con la ayuda de Arabia Saudita y Pakistán, comenzó a alimentar y armar a los fundamentalistas islámicos, conocidos como muyahidines, para luchar contra las fuerzas de la URSS y su régimen títere afgano, conocido como Khalqis y Parchamis. Los fanáticos árabes, incluido Osama Bin Laden, fueron llevados a Oriente Medio para unirse a los muyahidines.” Fue así que desde entonces, Afganistán se convirtió en el centro del terrorismo. “Por otro lado, el régimen títere de la URSS cometió muchos crímenes hasta la retirada de las tropas de la URSS de Afganistán y el colapso de su régimen en 1992. Los puupetes rusos traicionaron a la gente bajo el engañoso lema de socialismo y progreso.”

“Tras el colapso del régimen de la URSS -Khalq y Parcham-, los muyahidines asumieron el poder en 1992, lo que provocó un mayor caos,” comenta Friba. “Se inició una guerra civil entre diferentes facciones fundamentalistas islámicas, que resultó en la muerte de 80.000 residentes de Kabul, desplazamiento de millones de personas, cientos de mujeres fueron violadas; toda la infraestructura del país quedó destruida, comenzó la batalla étnica y religiosa.” Afganistán se convierte en un verdadero caos y cada calle de la ciudad de Kabul se convirtió en el frente de guerra. “Y muchas más catástrofes; entonces, la CIA y la agencia de espionaje de Pakistán, ISI, tenían otro grupo medieval y misógino en su reserva de fanáticos llamado Taliban (que significa estudiante religioso que se educó en la escuela religiosa de Madrasa), el cual se instaló en el poder en septiembre de 1996.” Este hecho generó un enorme retroceso para Afganistán. “Se prohibió las actividades al aire libre para las mujeres, incluida la educación y el trabajo; se prohibió la música y otras formas de entretenimiento; los hombres tenían que cubrirse la cabeza, dejarse barba y asistir cinco veces a las oraciones en la mezquita; apedrearon a mujeres y hombres en público por adulterio; amputaron las manos y los pies de los ladrones en público; y muchos otros delitos. Todos los terroristas islámicos de todo el mundo consideraban a Afganistán como su paraíso.”

Atentados terroristas y consecuencias

Todo el mundo se mostró conmocionado ante los inhumanos atentados terroristas en suelo norteamericano del fatídico 11 de setiembre. “Bin Laden planeó muchos ataques contra su propio padrino, Estados Unidos,” manifiesta Friba. “Entonces, después del 11 de septiembre, esta fue una buena excusa para que el gobierno militarista de Estados Unidos atacara nuestro pobre país y pusiera bombas sobre miles de afganos para vender miles de millones de armas y convertir nuestra tierra en el epicentro de la mafia de la droga. Nada era legítimo, era una guerra por los beneficios económicos y estratégicos de Estados Unidos.” El impacto sobre Afganistán fue terrible: ser bombardeados, asesinados, atacados. “En dos décadas, Afganistán se convirtió en la sociedad más insegura, corrupta, frágil y podrida, y cada afgano sufrió efectos desastrosos directos o indirectos.”

Dolor y desesperación en comunidad afgana. Foto Rawa.

La “intervención” en tierras afganas llevó el nombre de la democracia, los derechos humanos y de la mujer; incluso hubo una representación femenina en el parlamento, la cual afirmó a la comunidad internacional que las cosas estaban cambiando para las mujeres. “La OTAN ocupó Afganistán bajo la apariencia de bonitos eslóganes de “democracia”, “derechos de la mujer” y “guerra contra el terror”, y luego agregó términos más hermosos como “construcción de la nación” y “lucha contra el extremismo”; pero como todo gobierno imperialista, instalaron en el poder a los elementos más impopulares, corruptos y misóginos,” sentencia la afgana. “Y por otro lado, jugaron al gato y al ratón con los talibanes y en última instancia, les regalaron nuestros destinos a estos salvajes. El gobierno de Estados Unidos usó los derechos de las mujeres como una herramienta para ocupar nuestro país, pero nunca trabajó a favor de las mujeres. Sí, había muchas mujeres representantes en el parlamento, pero salvo unas pocas, como Belquis Roshan, el resto representaba el interés de los caudillos, los fundamentalistas, los Estados Unidos y otros gobiernos regionales reaccionarios.”

Friba asegura que la mayoría de este parlamento estaba compuesta por “warlords”, criminales de guerra, misóginos, fundamentalistas, violadores y figuras corruptas. “Y todo esto sucedió bajo los ojos de EE.UU./OTAN. La historia mundial ha demostrado que las fuerzas de ocupación nunca construyen un país, sino que lo destruyen aún más. Y por lo tanto, necesitaban tales figuras dentro del parlamento y el Estado para tener un país débil e inestable.” Queda claro que los ocupantes nunca conducen a las naciones por el camino de la prosperidad, la paz y la justicia. “Es por eso que miles de millones de dólares no podrían cambiar nada tan arraigado en la vida de nuestra gente.”

En 2014, en una entrevista a la política afgana Malalai Joya, ella dijo que para entonces el actual presidente Karzai se iría y que Estados Unidos pondría en el poder a las personas que quisieran. “Después de que el gobierno de Estados Unidos atacara Afganistán, instaló a su figura títere, Hamid Karzai, en el poder,” explica Friba. “Actuó como un títere del gobierno de Estados Unidos para implementar políticas oscuras en Afganistán; se alió con criminales de guerra, fundamentalistas y figuras corruptas para construir su gobierno; luego, Ashraf Ghanni lo reemplazó a través de una supuesta elección y continuó con la misma agenda de Karzai; en última instancia, Estados Unidos (John Kerry) decidió a nuestros presidentes y el destino de nuestro pueblo indefenso.” Para la afgana Friba, los cuatro últimos presidentes de Estados Unidos continuaron con las políticas y objetivos imperialistas en un país cruelmente devastado por la guerra. “Todos continuaron con la guerra y el derramamiento de sangre, con George W. Bush atacando Afganistán y Barack Obama, irónicamente, recibiendo el Premio Noble de la Paz,” afirma. “Trump y Joe Biden no fueron diferentes: todos implementaron las mismas políticas imperialistas de Estados Unidos en Afganistán, con diferentes métodos.

Miembros de una familia con el cuerpo de su hijo muerto durante los combates de Kabul. Foto de IA.

La pesadilla talibán

“Los talibanes fingen que han cambiado y muestran un rostro moderado: hablan de los derechos de las mujeres y que no permitirán que Afganistán se convierta en el centro del terrorismo e incluso condenaron los recientes ataques de ISIS en el aeropuerto de Kabul,” asegura Friba. “Es irónico ver este “cambio de rostro” de los talibanes o la condena de los ataques suicidas, porque ellos mismos han matado a miles de civiles afganos en sus últimos años, incluso han asumido oficialmente y con orgullo su responsabilidad en los ataques suicidas y explosiones.” Los portavoces de los talibanes han expresado repetidamente, a los medios de comunicación mundiales, que en su futuro régimen las mujeres pueden trabajar, estudiar o viajar, siguiendo las leyes islámicas de la Sharia. “Actualmente, intentan actuar con moderación, ser reconocidos por la comunidad internacional y aceptados por los ciudadanos afganos; sin embargo, los afganos, especialmente las mujeres, no confían en ellos porque conocen su oscura historia y sus recientes actos de odio contra las mujeres.”

Entre los condenables crímenes de los talibanes se cuentan la ejecución de Zarmina en el estadio deportivo de Kabul en su primer período de gobierno, la quema de muchas escuelas de niñas, así como el asesinato de muchas mujeres activistas, periodistas, incluso enfermeras y vacunadoras solo en este año. “Las mujeres afganas han visto que en los últimos años, los talibanes han asesinado y azotado a mujeres en sus áreas de control,” afirma Friba. “Actualmente, todas las escuelas, universidades y centros educativos tanto para mujeres como para hombres están cerrados; pocas mujeres se pueden ver en las calles y todas evitan usar atuendos ajustados y de colores brillantes. Sabemos que la cara “moderada” de los talibanes es por poco tiempo y pronto volverán a sus métodos medievales y su naturaleza miserable y criminal.”

Pakistán, junto con el gobierno de Estados Unidos, principalmente la CIA y Arabia Saudita, participaron en la formación de los partidos jihadistas y luego de los talibanes. “Por lo tanto, el gobierno de Pakistán, especialmente el ISI, ha jugado un condenable papel en Afganistán, alimentando y apoyando a las fuerzas más reaccionarias. Una vez más, como los primeros cinco años (1996-2001) de gobierno talibán, quiere convertir Afganistán en su quinta provincia,” comenta la ciudadana afgana. “Pakistán apoya abiertamente a los talibanes y sus partidos fundamentalistas y liberales estaban celebrando la supuesta victoria de los talibanes en Afganistán. Desafortunadamente, nuestros países vecinos (sus gobiernos y políticos, no la población común) como Irán y Pakistán están alentando la guerra afgana.

Niña afgana en extrema pobreza. Foto Rawa.

Para Friba, el futuro de su país se ve oscuro y siniestro. “Es casi imposible analizar o predecir algo, de repente las cosas cambian,” comenta. “Pero lo que está muy claro es que la guerra y el derramamiento de sangre continuarán y nuestros civiles y los pobres serán las principales víctimas. Los talibanes formarán su gobierno medieval, devolviendo a nuestro país a la Edad de Piedra. Mientras tanto, RAWA cree en el hecho de que donde hay opresión, hay resistencia. Y las mujeres afganas continuarán con su resistencia y protesta en diferentes formas. Ya ves que las mujeres protestan y luchan por sus derechos básicos, como el estudio y el trabajo.”

¿Cómo podría la comunidad internacional ayudar al pueblo afgano? “En primer lugar, nos gustaría expresar nuestro agradecimiento a las personas amantes de la libertad en todo el mundo, a la comunidad internacional, que mostraron su solidaridad con el pueblo afgano en contra de la manipulación y el trato del gobierno de los Estados Unidos con los talibanes,” reconoce Friba. “Esperamos y pedimos a los ciudadanos del mundo que no se olviden del atormentado pueblo de Afganistán y que sean la voz de nuestra difícil situación en el extranjero. Pedimos a los ciudadanos del mundo, cuyos países están involucrados en el problema de Afganistán, que presionen a sus gobiernos para que dejen de entrometerse en Afganistán y dejen de apoyar a los yihadistas, los talibanes, el ISIS y otras fuerzas reaccionarias. No reconocer a los talibanes como gobierno, ya que esto cuenta como una traición imperdonable.” Es evidente que el pueblo afgano enfrentará días muy difíciles. “Es por eso que su ayuda es muy necesaria. Se dice en los principales medios de comunicación que los talibanes recuperaron el poder, porque el pueblo de Afganistán está con ellos, pero esto es una gran mentira. Las recientes imágenes horribles del aeropuerto de Kabul, que muestran a personas colgadas de los aviones, muestran cómo la gente no quiere vivir en el gobierno de los talibanes, prefieren morir en lugar de vivir el infierno de Afganistán, creado para los talibanes y otros fundamentos apoyados por imperialistas. ¡Así que, por favor, levantemos la voz más fuerte! Cada pequeño paso cuenta mucho. En el futuro, la historia recordará la solidaridad y simpatía que el mundo mostró con las mujeres afganas.”

Este 25 de septiembre hay un llamado a la acción para apoyar a las mujeres afganas. Si quieres participar, inscríbete.

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