Clases con horarios flexibles, con una mayor apuesta por la tecnología y los trabajos grupales, son algunas de las nuevas tendencias.

Fuente: Suscripción El Comercio

A poco menos de dos meses para que termine el año escolar aún no hay claridad sobre cómo será el retorno a las clases presenciales. A inicios de noviembre, el entonces ministro de Educación, Martín Benavides, solo adelantó que sería gradual y voluntario, mientras que la OMS defendió la semana pasada la necesidad de mantener las escuelas abiertas durante la pandemia.

Más allá de los lineamientos y protocolos que se establezcan, ¿los alumnos regresarán al mismo formato de clases que recibieron hasta mediados de marzo de este año? Al respecto, Daniel Alfaro, exministro de Educación y fundador de Marka, afirma que estas no serán iguales por dos razones.

La primera es que el retorno a la presencialidad será gradual, lo que implicará que haya una combinación entre las clases presenciales y virtuales de manera simultánea. La segunda razón es que, incluso cuando todos los alumnos puedan volver a las aulas, se va a continuar con la apuesta por la educación digital, dada la experiencia y conocimientos adquiridos durante la pandemia.

De otro lado, César Guadalupe, profesor de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad del Pacífico, señala que el regreso a clases no deberá ser a esas escuelas que no funcionaban, sino a unas mejores, que tengan las condiciones físicas y materiales necesarias para estudiar.

Asimismo, remarca que es una obligación continuar con los materiales educativos en formato digital, en radio y en televisión.

HORARIOS

Otro aspecto que podría variar son los horarios de clases. Álvaro Henzler, presidente Ejecutivo de Mosaico Lab Creativo, indica que la jornada de estudios en las clases virtuales es diferente a las presenciales.

“En las clases presenciales, los alumnos entraban al colegio, por lo general, muy temprano y salían por la tarde. Casi el 80% de un día de clases, los alumnos estaban metidos en el salón. Ahora el profesor dicta apenas dos horas de clases al día”, indica Henzler.

Esto ha hecho que los docentes incentiven los trabajos grupales u otras dinámicas de manera individual. Para Henzler, esto es positivo porque ha generado autonomía en los estudiantes, lo cual considera que es una variable importante para el desarrollo del ser humano.

Por su parte, Hugo Ñopo, investigador principal de Grade, considera relevante que los horarios de entrada al colegio no se superpongan con los de los trabajadores porque sino habrán horas picos de tráfico y de uso del transporte público, lo cual puede generar contagios.

No obstante, Ñopo menciona que esto representa un desafío para muchos padres, ya que antes de la pandemia solían embarcar a sus hijos en las movilidades o los llevaban al colegio, antes de ir a sus centros de labores.

INFRAESTRUCTURA

Guadalupe indica que las escuelas con aulas rectangulares, con muchas sillas y mesas, donde el profesor se ubica en frente del grupo de alumnos, no son las más convenientes para el aprendizaje.

Para Guadalupe, las escuelas deben apuntar a tener salones más amigables, en los que se puedan realizar diversas actividades como debatir, hacer trabajos en grupo, donde el profesor sea un mediador. Esto haría que las clases sean más entretenidas y, por tanto, despierten la atención de los alumnos.

Además, Guadalupe apunta que se deben aprovechar los espacios abiertos, como parques o zonas de la ciudad, ya que son estimulantes para los alumnos y la probabilidad de que hayan contagios es menor que en el aula.

FUTURO DE LA EDUCACIÓN

En Octubre del 2020 se publicó el reporte “Exploración Estratégica del Futuro de la Educación”, elaborado por Mosaico Lab Creativo y la división de educación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). En este documento se señalan siete tendencias del sistema educativo.

  1. Desarrollar una educación más holística que incluya evaluar y promover habilidades blandas y vocacionales.
  2. El uso de tecnologías emergentes para motivar y comprometer más a los alumnos con su aprendizaje.
  3. Incentivar el aprendizaje a través de aplicaciones y experiencias prácticas.
  4. Desarrollar habilidades y herramientas digitales para que los alumnos estén más preparados para los trabajos del futuro.
  5. Enfocar el aprendizaje de los alumnos en la ciencia, la tecnología, la ingeniería, el artes y las matemáticas.
  6. Ayudar a los alumnos a tener una relación saludable con la tecnología para que puedan ser sanos exploradores del mundo digital.
  7. Motivar a los profesores quitándoles tareas administrativas para que se enfoquen en innovar en el desarrollo de sus clases para tener un mayor compromiso por parte de los alumnos.