Mientras el Gobierno peruano busca la manera de transportar el oxígeno donado por el Estado chileno, Southern Copper se alista a suministrar 154 toneladas semanales de su fundición de Ilo.

Fuente: Suscripción El Comercio

El Perú suplica por oxígeno. Para aliviar esta dramática situación, el Gobierno apuesta por la importación de oxigeno de Chile y el incremento de la producción local. (Foto: Fernando Sangama / @photo.gec)

El miércoles pasado se registró la mayor cifra diaria de decesos por COVID-19 desde el inicio de la pandemia: 252. De acuerdo a fuentes del Ministerio de Salud (Minsa), este lamentable récord se explica por la ausencia de oxígeno medicinal, cuyo déficit alcanza las 110 toneladas diarias.

Poniéndolo en figuras sencillas, esto significa que faltan en el país 8.120 balones de oxígeno de 10 metros cúbicos (m3) todos los días. Así lo enfatizan las largas colas de peruanos desesperados por llevar un poco de este valioso medicamento a sus hogares.

Para aliviar esta presión, el Gobierno está apostando a fondo por dos expedientes: la importación de oxígeno proveniente de Chile y el incremento del suministro local.

EL OXÍGENO DE ANTOFAGASTA

Un puntal en este esfuerzo es la donación de 40 toneladas semanales de oxígeno (6 toneladas diarias) por parte del gobierno de Chile, las cuales se encuentran esperando su recojo en Antofagasta.

Como lo hizo saber el presidente Francisco Sagasti el domingo pasado: “El gobierno chileno nos ha ofrecido oxigeno, pero viene a Antofagasta. Estamos trabajando con todos los transportistas que tienen equipos para que nos ayuden a traer ese oxígeno”.

Las dificultades logísticas para importar oxígeno

¿Por qué Antofagasta? La razón es que allí se encuentran las plantas criogénicas de la multinacional Air Liquide, que son las que aportarán las 40 toneladas semanales de oxígeno de sus excedentes de producción (en Chile no hay crisis por falta de oxígeno).

La noticia ha despertado la ilusión en el Perú. Pero hay un problema: y es que ni Chile ni nuestro país pueden transportar ese cargamento fuera de Antofagasta, porque ninguno cuenta con isotanques disponibles en este momento.

Todos están comprometidos en la emergencia sanitaria.

¿Y LOS ISOTANQUES?

Para que se entienda mejor, un isotanque es un tanque de grandes dimensiones y características especiales, que sirve para transportar gases licuefactados a largas distancias, sea por mar o tierra.

Para el caso de la importación de oxígeno, lo que se necesita son isotanques criogénicos con capacidad de más de 20 toneladas y temperatura de -183 grados centígrados”, explica el especialistas en gases medicinales, Ronald Vásquez Salazar.

Según información proporcionada por Linde, el parque oficial de isotanques a nivel nacional asciende a 30 unidades, de los cuales 23 se encuentran en tránsito, llevando oxígeno a los centros de salud.

La única manera de transportar oxígeno a largas distancias es a través de isotanques que contienen el producto en forma liquida.

El resto está inmovilizado en hospitales de provincia, donde es utilizado como depósitos de oxígeno.

De allí el llamado de auxilio del presidente Sagasti, convocando a la empresa privada para que colabore aportando isotanques.

Por lo pronto, Día1 supo que Linde – primer productor de oxígeno del país – ha hecho gestiones para importar diez isotanques de Europa y cuatro de Brasil, con lo que el parque local de estos equipos aumentará a más de 40.

Dichos equipos serían utilizados en traer más oxígeno de Chile, el único país de Latinoamérica que cuenta con excedentes de dicho medicamento en este crucial momento.

Se espera que los isotanques arriben a Lima a fines de febrero. Mientras tanto, el Gobierno dirige sus miradas a lo que pueda hacer Southern Copper.

EL APORTE DE SOUTHERN

El pasado 10 de febrero, la ex ministra de Salud, Pilar Mazzetti, anunció que el Gobierno había negociado con Southen Copper un mayor aporte de oxígeno de su fundición de Ilo, instalación que ya suministra 42 toneladas semanales (6 al día) con destino a hospitales de Arequipa y Moquegua.

Hasta ese momento, la minera cuprífera había aseverado que no podía incrementar su producción de oxígeno liquido, el único que puede ser transportado a largas distancias.

La fundición de Ilo incrementará su producción de oxígeno líquido medicinal de 42 a 154 toneladas diarias desde la próxima semana. (Foto: GEC)

Para aumentar la cantidad de oxígeno líquido deberíamos hacer una serie de inversiones que demorarían entre 3 y 4 meses en poderse concretar”, dijo a este diario el vicepresidente de Finanzas de Southern Copper, Raúl Jacob.

El funcionario no exageraba. Las previsiones de Southern para adecuar la capacidad de su planta de oxígeno incluían un tiempo largo en importación e instalación de equipos que no estaban disponibles en el país.

Sin embargo, una búsqueda detallada logró identificar equipos adecuados para esa tarea en los almacenes de Linde en Perú.

Con esto y con la ayuda de Linde, Southern ya estaría en condición de incrementar su producción de oxígeno líquido en siete o diez días, en vez de en tres meses.

Día1 supo que los trabajos de adecuación ya se iniciaron y que estarían terminados la próxima semana. Permitirán sumar 16 toneladas de oxígeno a las 6 toneladas diarias que ya produce la fundición de Ilo. Esto significa que la minera cuprífera estará en condición de aportar 22 toneladas diarias o 154 toneladas a la semana.

Si la logística para traer oxígeno de Chile se resuelve y Southern concluye la próxima semana sus trabajos de adecuación en Ilo, el Perú podría disponer, entonces, de 194 toneladas semanales adicionales de oxígeno para la emergencia sanitaria.

Pero eso no es todo. Al cierre de este artículo, trascendió que Linde también estaría haciendo gestiones para importar 40 o 80 toneladas semanales de Chile, a su cuenta y riesgo. De ser cierto, podríamos disponer, en el mejor de los casos, de 274 toneladas semanales de oxígeno (39 toneladas diarias) que cubrirían un tercio de la brecha de oxígeno medicinal.

Faltarían dos tercios. ¿Qué más se puede hacer?

La UNI ha hecho un esfuerzo intentando ensamblar 59 plantas de oxígeno, pero solo ha podido completar tres de ellas.

IMPORTACIÓN DE PLANTAS

A estas alturas queda bastante claro que la estrategia del Gobierno, de ensamblar plantas de oxígeno made in Perú, no es ni será la solución al problema de la falta de oxígeno.

Meses atrás, Minsa y Essalud firmaron convenios con la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) para instalar 59 plantas de oxígeno, de las cuales solo 3 se han implementado hasta la fecha.

El cronograma del Minsa para instalar 18 en febrero es, a estas alturas, irreal.

¿Qué otras alternativas quedan entonces? Carlos Herrera Descalzi, decano del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP), sugiere reparar o adecuar plantas de oxígeno antiguas e importar nuevas.

Del mismo modo, los especialistas del equipo Metalurgia COVID-19 advierten que es prioritario instalar todas las plantas de oxígeno pequeñas y medianas (10 a 40 m3/hora) que se encuentran retenidas por temas burocráticos, e importar plantas criogénicas medianas y grandes (de hasta 160 m3/hora).

Con los US$23 millones asignados a la UNI para ensamblaje de plantas se podrían importar 13 con tecnología criogénica, cuya instalación demandaría 12 a 16 semanas, más rápido que la UNI. Pero no se quiere aplicar. ¿Por qué?”, pregunta Arturo Berastain, vocero de Metalurgia COVID-19.

Días atrás, la exministra de Salud, Pilar Mazzetti, anunció con bombos y platillos la emisión de medidas facilitadoras para la importación de plantas de oxígeno. Nada se ha hecho desde entonces. (Foto: PCM)

El gobierno peruano emitió días atrás el D.U. 012-2021, que otorga facilidades para la importación de oxígeno y plantas de generación de oxígeno.

Sin embargo, aún no hace el esfuerzo por importar una sola planta de generación, aún cuando hay países, como Israel, que las han ofrecido insistentemente. ¿Qué falta para que se decida?